Posteado por: abogados divorcios Zaragoza | enero 22, 2015

LA INVALIDEZ POR PSICOSIS PARANOICA

La paranoia o psicosis paranoica se caracteriza por afectar monosintomáticamente al enfermo mediante ideas delirantes, pero conservando el resto de las funciones psíquicas íntegramente.

En definitiva, la paranoia es un delirio crónico de tipo sistematizado que no puede ser rebatida por una argumentación lógica. La idea delirante es de las denominadas secundarias y son aquellas ideas falsa, patológicas, e imposible de cambiar o rebatir con argumentos lógicos.

Se denomina secundaria porque generalmente surge ligada a episodios vivenciales del enfermo, anécdotas de su vida y recuerdos o experiencias desagradables o agradables.

Por lo demás, el paranoico es perfectamente normal en toda la esfera psíquica y ese sujeto aparentará ser normal en la vida, pudiendo estar perfectamente integrado en la familia, sociedad y el trabajo, incluso tratará de ocultar salvo excepciones, su idea delirante porque se percata que la gente le rechaza y lo toma por loco.

Muchos paranoicos han llegado a la edad de jubilación sin problemas laborales e incluso se han dedicado a profesiones de mayor responsabilidad.

VALORACIÓN MÉDICO LEGAL

De lo anterior, es fácilmente deducible que la psicosis paranoica no es una enfermedad intrínsecamente invalidante, sin embargo en determinadas profesiones concretas y cuando la idea delirante está íntimamente ligada al núcleo de vivencias laborales puede llegar a constituir una invalidez permanente total para esa profesión.

Pongamos el ejemplo de un conductor de autobuses que va elaborando a partir de determinadas vivencias, la idea delirante secundaria que la guardia civil de tráfico en carretera y la policía local en las poblaciones, lo persiguen injustamente para denunciarlo porque estima que lo odian especialmente para denunciarlo y que de unos a otro se transmiten la orden.

Ello le ha obligado en algunas ocasiones a abandonar una ruta con viajeros en el autobús introducirse en caminos vecinales y alargar y arriesgar en un viaje programado.

Si en este caso los tratamientos médicos se han agotado sin resultados cada día surgirá un problema en carretera o población como consecuencia de la idea delirante que evidencia una manía persecutoria para él por parte de todas aquellas personas que le pueden imponer sanciones.

Se producirán por tanto cambios de ruta, discusiones con los agentes, estados de violencia y agresividad con conducción temeraria y en estos casos será la propia empresa la que solicite la invalidez.

Este caso sería claramente invalidante para la profesión de conductor y este sujeto posiblemente colocado en otro puesto de trabajo cumpliría perfectamente y su psicosis sería compatible con la vida laboral.

Por tanto la imposibilidad para el trabajo habrá que demostrarla bien sea mediante incompatibilidad física o psíquica, riesgos propio o para terceros, rendimiento en el trabajo y calidad, seguridad y fiabilidad.

No obstante, hay que tener presentes que se trata de una idea delirante única, sino de una gran cantidad de ellas, incluso asociada de un modo intricado o complejo las que puedan llevar a una incapacidad permanente absoluta aunque suelen ser situaciones emocionales que más bien entrarían dentro de las psicosis esquizofrénicas.

José Albero Andrío


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: