Posteado por: abogados divorcios Zaragoza | enero 22, 2015

INSUFICIENCIA CARDIACA: ¿GENERA INVALIDEZ?

La insuficiencia cardíaca es un síndrome clínico complejo caracterizado por anormalidades de la función ventricular izquierda, acompañados de intolerancia al esfuerzo, retención de líquidos y con mal pronóstico vital.

La definición más acertada hoy día incluye la presencia de anomalías de la estructura o función del corazón, así como la presencia a de signos clínicos de disnea, fatiga, intolerancia al ejercicio y retención de líquidos.

Su incidencia es del 1% en la población general.

¿CUÁL ES EL ORIGEN? ¿Y LOS FACTORES DE RIESGO?

Los principales factores de riesgo son la hipertensión arterial, el tabaquismo, la diabetes y los antecedentes de infarto de miocardio.

¿CUÁLES SON LAS MANIFESTACIONES CLÍNICAS?

Los síntomas y signos cardinales suelen ser la disnea, fatigabilidad y edemas.

Otros síntomas son la ortopnea o la disnea paroxística nocturna.

La ortopnea es la sensación subjetiva de falta de aire en la que el paciente es incapaz de respirar correctamente cuando esta echado, obligándole a mantener una postura en sedestación.

¿CÓMO SE VALORA LA CAPACIDAD FUNCIONAL?

La clasificación funcional ha sido establecida por la Asociación del Corazón de Nueva York, se trata de una clasificación que está plenamente vigente y permite clasificar al paciente y analizar los cambios de su situación funcional.

  • Clase 1: no hay limitación para la actividad física habitual.

  • Clase 2: ligera limitación de la actividad física habitual en la que aparecen síntomas de fatiga o disnea.

  • Clase3: la actividad física menor a la habitual produce síntomas pero no aparecen en reposo.

  • Calse4: síntomas de insuficiencia cardiaca incluso en reposo, que empeoran con cualquier actividad física.

DIAGNOSTICO

El diagnóstico de esta enfermedad es fundamentalmente clínico, utilizándose frecuentemente el electrocardiograma en la insuficiencia cardiaca, igualmente se emplean las radiografías de tórax y los parámetros analíticos no suelen ser de utilidad, aunque llegan a detectar factores desencadenantes o descartar otras patologías.

EL TRATAMIENTO

El tratamiento de la insuficiencia cardiaca se ha basado básicamente en el tratamiento de los síntomas y actualmente se conocen fármacos que mejoran el pronóstico de los pacientes.

Este tratamiento suele direccionarse en el sentido de restricción salina, abandono de hábitos tabáquicos así como del alcohol y reducción del peso corporal mediante una dieta baja en calorías en los pacientes con sobre peso.

¿CUÁL ES SU PRONÓSTICO Y SECUELA?

Para determinar la capacidad de trabajo de un paciente cardiópata se deben tener en cuenta los siguientes criterios:

  1. Diagnóstico y tratamiento del paciente.

  1. Se debe determinar el pronóstico, la capacidad funcional libre de síntomas.

  1. Relacionar la capacidad funcional del paciente con los esfuerzos a realizar en su puesto de trabajo.

  1. Tener en cuenta si en su cometido laboral tiene responsabilidades sobre terceros.

  1. Tener en cuenta los beneficios que los programas de rehabilitación cardíaca pueden aportar en la rehabilitación de los pacientes cardiópatas.

Para determinar el pronóstico de la insuficiencia cardiaca se divide a los pacientes en tres grupos en función del riesgo.

En el grupo uno estarían los de bajo riesgo, que serían aquellos en los que la prueba de esfuerzo física hubiese salido negativa y la fracción de eyección sea superior al 50%.

El grupo dos son pacientes de grupo intermedio, en los que la prueba de esfuerzo haya salido positiva y la fracción de eyección esté entre 36% y 49%.

El grupo tres estaría formado por pacientes de alto riesgo, a prueba de esfuerzo habría sido positiva de forma precoz por inicio de positividad por debajo del minuto 5 y la fracción de eyección sería menor del 35%.

VALORACIÓN LEGAL DESDE EL PUNTO DE VISTA LABORAL

La incapacidad permanente absoluta se reservaría principalmente a los pacientes incluidos en el grupo tres, una vez agotadas todas las posibilidades terapéuticas.

Entre los pacientes incluidos en el grupo dos serán candidatos a la incapacidad permanente total aquellos cuyo puesto de trabajo implique responsabilidad sobre terceros o actividades peligrosas como pueden ser choferes y conductores de trasporte público.

Tanto en el grupo uno como en grupo dos cuando el trabajo habitual de los pacientes requiere una capacidad funcional superior al alcanzada en la prueba de esfuerzo será posible la evaluación de una incapacidad permanente total, una vez agotada todas las posibilidad terapéuticas y rehabilitadoras que puedan mejorar su capacidad funcional.

Fdo. José Alberto Andrío Espina


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